• Lunes, 8 Abril 2019 a las 18:54:00

PRESENTACIÓN DEL DIPUTADO JOSÉ GUADALUPE AGUILERA ROJAS AL PRESENTAR INICIATIVA QUE REFORMA EL ARTÍCULO 464 TER DE LA LEY GENERAL DE SALUD

Entre los varios problemas de salud que enfrenta la población derechohabiente de los sistemas de seguridad social que ofrece el Estado Mexicano

PRESENTACIÓN DEL DIPUTADO JOSÉ GUADALUPE AGUILERA ROJAS AL PRESENTAR INICIATIVA QUE REFORMA EL ARTÍCULO 464 TER DE LA LEY GENERAL DE SALUD

 

 

Con su venia, diputado presidente. Compañeras, compañeros diputados.

 

La iniciativa que someto hoy a la consideración de esta Asamblea tiene como objetivo reformar el primer párrafo de la fracción cuarta del artículo 464 Ter de la Ley General de Salud, con base en las siguientes consideraciones:

 

Entre los varios problemas de salud que enfrenta la población derechohabiente de los sistemas de seguridad social que ofrece el Estado Mexicano podemos agregar, sin lugar a dudas, el del desabasto de medicamentos, cuyos orígenes son diversos.

 

Ya sea por las limitaciones económicas que enfrenta dicho sistema, donde convergen la desatención presupuestal por parte de las autoridades responsables, además del incremento de la población atendida y el mayor número de los padecimientos crónico-degenerativos, el panorama ha adquirido dimensiones que requieren de su atención.

 

Las modalidades de la sustracción de medicamentos que llevan a cabo distintos actores, entre otras, las efectuadas en no pocas ocasiones por el personal adscrito al sistema referido, ha provocado inocultables casos de la falta de medicamentos oportuna en muchos hospitales y clínicas.

 

A este problema, que afecta la salud de las personas, se agrega el daño al erario, causado por actitudes transgresoras de la ley.

 

Ello, aunado a la existencia de un “mercado negro” donde se ofertan muchos de estos medicamentos, conformado también por muestras médicas y medicamentos falsos.

 

Demanda de adecuaciones al marco legal vigente.

 

Se tiene conocimiento que México ocupa el sexto lugar a nivel mundial, siendo superado sólo por China, Rusia, Estados Unidos, la India y Brasil en lo que se refiere a la venta de medicamentos de origen ilegal, afectando a 8 millones de personas.

 

Además, 60 por ciento de los medicamentos ofertados en los distintos canales de comercialización es robado, caduco, falsificado o ha sido elaborado sin observar los protocolos que debieran seguirse para tal efecto.

 

Entre los medicamentos ofertados se encuentran algunos para tratar padecimientos muy severos, como es el caso de los antirretrovirales, utilizados en el tratamiento del VIH, o los fármacos para contrarrestar casos de cáncer.

 

De acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica, tan solo el ilícito de la falsificación de medicamentos y su posterior venta le proveen a las organizaciones delictivas dedicadas a esta actividad un monto aproximadamente a los 11 mil 500 millones de pesos de ganancias anuales.

 

Por lo que concierne a la sustracción de medicamentos en los hospitales y clínicas del sector salud, no resulta difícil pensar que para que ello ocurra hay una participación decisiva, desafortunadamente, por parte de personal adscrito al sector, ya sea en la modalidad de personal médico o administrativo.

 

Sin duda se trata de una minoría, cuantitativamente hablando. No obstante, la suma de conductas irregulares genera un problema de abastecimiento de fármacos, lo cual puede corroborarse en múltiples casos de pacientes que, al verse impedidos de surtir su receta en la instancia correspondiente, se ven en la necesidad de costear la adquisición del medicamento en farmacias del sector privado, con un grave daño patrimonial.

 

Las autoridades sanitarias del país, así como de la industria farmacéutica han localizado en el “mercado negro” la existencia de medicamentos provenientes del sector salud.

 

Lo anterior ha generado un reclamo social que demanda castigar a los responsables sea cual sea los actos irregulares.

 

En este contexto, a manera de ejemplo, son ya varios los casos que dan cuenta de la venta de vacunas en establecimientos particulares, como sanatorios y consultorios, mismas que habían sido destinadas inicialmente al sector salud.

 

Por lo antes expuesto y buscando dar respuesta conveniente de nuestra actividad legislativa, es que presento la iniciativa en comento, a fin de sancionar conductas irregulares que originan este problema, además de reducir tanto el quebranto patrimonial sufrido por el sector salud y la afectación económica a los derechohabientes.

 

Es cuanto, diputado presidente.

-0-