• Miercoles, 11 Septiembre 2019 a las 14:31:00

INTERVENCIÓN DE LA COORDINADORA DEL GPPRD EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS, VERÓNICA JUÁREZ PIÑA, EN LA “CONFERENCIA NACIONAL DE LEGISLADORAS Y ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL CONTRA LA VIOLENCIA Y POR LOS DERECHOS HUMANOS: PRESUPUESTO 2020”, CELEBRADA

Muchas gracias. Por supuesto que celebro que podamos estar aquí todas y todos. Saludo y reconozco los esfuerzos que nuestra compañera Lorena, la diputada Lorena Villavicencio

 

INTERVENCIÓN DE LA COORDINADORA DEL GPPRD EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS, VERÓNICA JUÁREZ PIÑA, EN LA “CONFERENCIA NACIONAL DE LEGISLADORAS Y ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL CONTRA LA VIOLENCIA Y POR LOS DERECHOS HUMANOS: PRESUPUESTO 2020”, CELEBRADA HOY EN ESTA SEDE LEGISLATIVA.



Muchas gracias. Por supuesto que celebro que podamos estar aquí todas y todos. Saludo y reconozco los esfuerzos que nuestra compañera Lorena, la diputada Lorena Villavicencio, ha estado haciendo desde la Comisión de Justicia junto con quien la preside, la diputada Pilar Ortega, y la lucha que entre todas y todos desde nuestro distintos espacios hemos estado haciendo, pero sobre todo reconocer toda la inteligencia que se encuentra aquí reunida, todos los afectos –muchos afectos-, pero sobre todo aquí está representada la lucha que han dado las mujeres desde siempre.

Y eso es lo que representan todas ustedes aquí, en distintas organizaciones, desde distintos ámbitos, pero es así como debemos trabajar y por eso celebro que estemos en este Parlamento abierto, porque es necesario que nos escuchemos, es necesario que nos pongamos de acuerdo y es necesario que, con independencia de los colores partidarios, salgamos todas las mujeres juntas y unidas a seguir luchando por la garantía de nuestros derechos, de las mujeres y de las niñas.

Ya se ha comentado aquí de cuál es la circunstancia en la que están viviendo las mujeres, lo que estamos viviendo en todo el país, la violencia generalizada.

Se ha comentado ya aquí el contexto en donde la intimidación que sufren las mujeres y las niñas día a día. Nos ha conducido a un estado de insensibilidad generalizada por la gravedad, la saña y la inquina con la que actúa hoy la delincuencia organizada, en donde la vida se encuentra devaluada y la única protección que tienen las ciudadanas y los ciudadanos es quitar importancia al evento para que sea menos doloroso.

Cuerpos colgados en puentes, masacres en fiestas, centros nocturnos, descuartizados, entre otros horrores, son la nota diaria de nuestra vida.

La violencia contra las mujeres es imparable y, como hemos escuchado, cada día diez mujeres pierden la vida en nuestro país, lo cual nos pone entre los 25 países más peligrosos para ser mujeres, dejando en el desabrigo y la desprotección del Estado a más de la mitad de la población.

Todo ello ha sido generado y multiplicado por la rampante impunidad con la que actúan los agresores ya que, según las cifras oficiales, de enero a junio de este año se contabilizaron 1,364 homicidios dolosos en los que las víctimas son mujeres, en comparación con los únicamente 448 casos más que están siendo investigados como feminicidios, lo cual comprueba, de manera fehaciente, la incapacidad de las autoridades ministeriales para coadyuvar en la disminución de este fenómeno.

Este ambiente se refleja también en la violencia estructural que sufren niñas, niños y adolescentes. Hablemos de que, en nuestro país, diariamente son asesinados 3 niñas y niños, y 4 más son desaparecidos. Además de recordar cómo los niños son levantados –o niñas por la delincuencia- y convertidos en delincuentes, en sicarios, y que privados de su humanidad, asesinan a sangre fría.

Y  todo ello es consecuencia de un escenario –como decía- de violencia generalizada en la que únicamente vemos elevarse los números de homicidios, olvidando que se trata de personas, de historias, de vidas.

Sólo en el primer semestre de este año se perdieron 17 mil 608 proyectos de existencia, más de 17 mil aspiraciones truncadas. Periodistas, defensores de derechos humanos y todos aquéllos que representan una amenaza para la delincuencia son eliminados, borrando su presencia, mandando una advertencia para quienes restan con vida.

Una vez más, observamos cómo las personas migrantes, anhelando una vida más digna, sufren en territorio nacional de la violencia institucionalizada, siendo víctimas de vejaciones y violaciones a sus derechos, como las que nosotros denunciamos y ante las que protestamos cuando son cometidas allende nuestras fronteras en contra de las y los mexicanos, pero que en nuestro país únicamente encuentran el silencio y la ignorancia, mientras respondemos servilmente al patrón del norte que nos impone distintas medidas.

Ante esto, como Estado, en México, urge que podamos construir nuevas políticas que generen mejores condiciones de vida, en paz, para todas y todos quienes viven en nuestro territorio nacional y la única respuesta que se ha dado es la creación de un cuerpo militar que, alejado de su espíritu fundacional, constituye una extensión extraordinaria de las Fuerzas Armadas, sin capacitación policiaca, sin capacitación en Derechos Humanos o en la atención de víctimas.

Me pareció importante comentar con ustedes este contexto porque en este contexto han estado, ahí estamos, ahí están las mujeres, ahí están las niñas, y es por eso que se requiere que lo antes posible este Poder Legislativo, y de manera particular la Cámara de Diputados, den una respuesta, que hagamos lo que tenemos que hacer, y decíamos ahora: vamos a hablar sobre el presupuesto.

Es verdad: el anexo 13 no es suficiente. Tenemos que vernos reflejadas en todo el presupuesto de manera transversal y para eso también se va a requerir que todas y todos seamos muy firmes, pero sobre todo nosotras, que vayamos a exigir el cumplimiento de la ley, que no es otra cosa. No hay  ley cristalizada si no hay recursos, y ahí están las leyes que se han creado.

Estamos hablando de la Ley para la Igualdad, de la Ley para Combatir la Violencia Contra las Mujeres, ahí está la Constitución, donde dicen que somos iguales, y cuando hablamos de la igualdad sustantiva no significa que queremos ser igual que los hombres: lo que significa es que queremos las mismas oportunidades y si éstas no se ven reflejadas en el presupuesto, será pura demagogia.

De ahí el compromiso de las legisladoras que tenemos, ahora sí, yque vamos a asumir con todos ustedes, de que podamos ir todas unidas para que tengamos un presupuesto justo porque es lo que merecemos.

Yo terminaría diciendo que, de nuestra parte, estamos siempre en la mejor disposición para debatir, para reflexionar, pero sobre todo para construir.

Vayamos juntas, porque ustedes saben que juntas somos invencibles.

Gracias.



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