• Jueves, 2 Abril 2020 a las 21:27:00

MENSAJE DEL DIPUTADO ANTONIO ORTEGA MARTÍNEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO EL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS SOBRE LOS PRE-CRITERIOS ECONÓMICOS 2021

Desde luego, estos Pre-criterios toman muy en cuenta un factor tendencial, inercial –diría yo- que significan un apoyo sustancial para las futuras estimaciones. Es decir, hace la valoración de cuál es el estado en que terminará la economía del 2020 para empezar, también, a definir las posibilidades de desarrollo económico en el 2021.

 

MENSAJE DEL DIPUTADO ANTONIO ORTEGA MARTÍNEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO EL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS SOBRE LOS PRE-CRITERIOS ECONÓMICOS 2021 ENTREGADOS AYER POR LA SECRETARÍA DE HACIENDA DEL GOBIERNO FEDERAL, Y DONDE EL PRD SEÑALA QUE EL GOBIERNO FEDERAL NO RECONOCE EL IMPACTO DE DECISIONES EQUIVOCADAS EN  2019; TAMPOCO LAS RECOMENDACIONES DE LOS EXPERTOS EN TEMAS FINANCIEROS Y ECONÓMICOS; SUBESTIMA LA CRISIS SANITARIA, Y NO HAY RECTIFICACIÓN POR PARTE DE AMLO.

 

Se recibieron en la Cámara de Diputados los Pre-criterios económicos para el 2021.

 

Desde luego, estos Pre-criterios toman muy en cuenta un factor tendencial, inercial –diría yo- que significan un apoyo sustancial para las futuras estimaciones. Es decir, hace la valoración de cuál es el estado en que terminará la economía del 2020 para empezar, también, a definir las posibilidades de desarrollo económico en el 2021.

 

El diagnóstico es fangoso, difícil por la inestabilidad económica que hay en el mundo y, particularmente, en los países en desarrollo como el nuestro.

 

Está ya confirmándose por Hacienda, una estimación, creo que demasiado optimista, de una baja en el PIB para el 2020 de -3.9

 

Otros analistas aseguran que la caída del PIB en México este año (y que determinará de una manera muy importante la realidad económica del 2021) puede significar entre -6 y -8 por ciento.

 

El Instituto de Finanzas Internacionales -que agrupa a Fondos de Inversión, corredurías, aseguradoras, bancos internacionales, calificadoras- habla de una caída del PIB muy por encima de la que está planteando Hacienda y, por lo tanto, creo que la Secretaría de Hacienda hace esfuerzos por transmitir un panorama positivo.

 

Aun así, el Presidente de la República, en la mañanera del día de hoy ha descalificado el juicio del Secretario de Hacienda y las estimaciones.

 

Hay un reconocimiento de que habrá ingresos menores este año, a los estimados en la Ley de Ingreso y el Presupuesto por cerca de 700 mil millones de pesos.

 

Ellos calculan mucho menos y estas instituciones financieras nacionales y extranjeras hablan de una rebaja en lo estimado en las leyes de Ingreso y Presupuesto todavía mayor.

 

Lo que está claro es que habrá menos ingreso y, por lo tanto, se requiere -con mucha serenidad- definir una estrategia económica pero también política.

 

¿Qué hacer? No podemos inventar el dinero y, por lo tanto, de entrada como medida inmediata se requiere definir en el Plan (Nacional de Contingencia Económica) una estrategia para ver cómo ajustar nuestro gasto a la reducción presupuestal y, por lo tanto, está claro que vamos a tener que hacer recortes.

 

El gobierno habla de una mayor racionalidad, de una mayor austeridad, de conceptos que ya escuchamos en el 19 y cuyas consecuencias para el desarrollo económico, fueron muy graves porque no dejan de ser ‘buenos deseos’, no dejan de ser medidas que fueron calificadas por todos como de ‘austericidio’.

 

El Presidente tiene que reconocer que hay que recortar aquellos gastos menos indispensables y menos necesarios, y no hay mucho que escudriñar, el Presidente tiene que posponer, dejar al próximos sexenio, al próximo Presidente de la República, los proyectos faraónicos, estructurales, de grandes inversiones que tienen que ver con el Tren Maya, con Dos Bocas, con el Transístmico y con Santa Lucía.

 

Y en esta definición, esperamos que el Presidente de la República el próximo domingo tenga la claridad, el valor y la responsabilidad suficientes para plantear una salida a este problema.

 

Hay una caída –repetimos- de la generación de riqueza, del PIB, hay una devaluación del peso frente al dólar de casi un 25 por ciento; hay una caída escandalosa de la estimación del precio del petróleo: De 49 ahorita está a 14-16 dólares el barril y, desde luego, hay una caída sustancial de la plataforma petrolera y, por lo tanto, de los ingresos que vienen del petróleo.

 

Ingresos tributarios, ingresos petroleros y otros, están a la baja y, por lo tanto, se requiere que el Presidente reconfigure su proyecto político y económico.

 

Él quiere aprovechar, utilizar la presentación de su discurso el próximo domingo para dar a conocer a la nación y a todos los mexicanos, la decisión de reconfigurar su proyecto político y económico, y esto significa la rectificación, no continuar con la estrategia de polarizar y dividir, no seguir intentando hacerse de una mayoría de electores a partir de políticas clientelares y electoreras.

 

Debe de abandonar esta visión ideológica y clasista, dejar de estigmatizar a unos y congraciarse con otra parte de los mexicanos. Debe de reconocer que tiene que haber señales claras en una dirección, estimular la inversión privada nacional y extranjera, dejar de insistir en convertir a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad en empresas estatizadas, en monopolios del Estado donde no se acepta la intervención de la iniciativa privada.

 

La comunicación pública del Presidente debe estimular la confianza, descubrir un camino claro de estabilidad y de compromiso con todos y resolver de manera inmediata el tema de la empresa cervecera en Mexicali.

 

El tema sanitario va a traer graves consecuencias económicas y, por lo tanto, habría que identificar tres fases: Mitigar la descomposición de la planta productiva y del empleo.

 

Se requiere un programa inmediato de estímulos fiscales, de estímulos en el cobro de servicios públicos y de apoyo a la planta laboral para evitar daños profundos y mayores a la planta productiva.

 

Mitigar el impacto como lo han demandado prácticamente todos los sectores productivos y políticos, obliga al Presidente a escuchar y a rectificar. Ese dicho de que “no habrá un nuevo Fobaproa para favorecer a los grandes empresarios” no creo que ayude a generar confianza y estabilidad.

 

Un nuevo momento de la crisis económica de los próximos meses y años será el de cómo reactivar la actividad económica.

 

Primero es la mitigación, evitar el mayor número de daños, evitar la profundidad de los daños, y luego, la reactivación que será un problema también complicado y difícil, una actividad económica que se paraliza, volverla a levantar significará mucha disposición, soluciones no cosméticas sino profundas que atiendan estas necesidades y en el mundo se están dando ejemplos y señales.

 

Debiera el Presidente, transmitir con claridad qué  hacer con Pemex. Pemex que está quebrado no solo técnicamente, sino materialmente.

 

Seguir insistiendo, como se definió en los Pre-criterios que se entregaron, en salvar a Pemex inyectándole recursos que no van a resolver su situación… La baja de la calificación solo transmite una posición de las calificadoras.

 

Pemex ya no puede pagar la deuda que tiene, está quebrada, el Plan de Negocios que implementó AMLO no dio resultado e insistir en lo mismo seguirá profundizando la crisis en Pemex, se requiere una alternativa nueva y el Presidente tiene que definir con claridad qué hacer.

 

No tenemos alternativa, vamos a tener que recurrir a deuda para sustituir los recursos que no tendremos.

 

Recurriremos a deuda en un mercado complicado, difícil, con altas tasas de interés; pero no tenemos más opción porque, finalmente, los fondos, los fideicomisos a los que alude el Secretario de Hacienda en los Pre-criterios, son fondos limitados, se han venido usando, gastando, no serán suficientes para resolver el problema y pondrán al país en situación de riesgo.

 

 

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    "PND 2019-2024 Crítica y propuestas alternativas"