• Martes, 28 Marzo 2017 a las 21:00:00

EL EJÉRCITO NO ES POLICÍA: GPPRD

El Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados rechaza las iniciativas en materia de seguridad interior presentadas por el PRI y el PAN, por su clara naturaleza violatoria de los Derechos Humanos y su intención de dotar a las fuerzas castrenses del país de una herramienta que promueva la impunidad y la ilegalidad.

 

 

El Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados rechaza las iniciativas en materia de seguridad interior presentadas por el PRI y el PAN, por su clara naturaleza violatoria de los Derechos Humanos y su intención de dotar a las fuerzas castrenses del país de una herramienta que promueva la impunidad y la ilegalidad.

 

Como contrapropuesta, desde el PRD planteamos impulsar la coordinación del mando civil y diseñar en conjunto con instituciones y especialistas una estrategia integral de prevención del delito y combate a la delincuencia, como una alternativa real para enfrentar la inseguridad que lastima al país.

 

Como lo hemos dicho, el resultado de asignarles por 10 años a los militares tareas de seguridad pública, es negativo. No se redujo la violencia ni se ganó la “guerra a la delincuencia”, pero el Ejército y la Marina han sido expuestos a la infiltración y han sido señalados por violaciones graves a los derechos humanos.

 

No hay elementos objetivos que acrediten el éxito de la actuación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública.

 

Las iniciativas que se discuten no proponen ninguna ruta de salida para este problema, al contrario, lo hacen permanente.

 

Adicionalmente, existen dudas respecto al fundamento de las iniciativas, ya que el Congreso no tiene facultad para legislar en materia de seguridad interior; el artículo 73 lo faculta en materia de seguridad pública (fracción (XXIII) y seguridad nacional (XXIX - M).

 

Se usa el concepto de seguridad interior para obviar lo establecido en el artículo 21, párrafo diez de la Constitución: Las instituciones de seguridad pública deben ser de carácter civil.

 

Aprobar las iniciativas sobre seguridad interior, sería un incentivo perverso para los gobiernos estatales y municipales, los cuales, por el contrario de asumir su responsabilidad para mejorar las policías a su cargo, se seguirán aferrando al auxilio del Ejército y la Marina.

 

La alternativa es fortalecer y mejorar el mando civil en lugar de sustituirlo por el mando militar.

 

Las presiones internacionales hacen necesario que el Ejército y la Marina reorienten sus actividades, recuperando como eje la defensa de la soberanía nacional.

 

CSGPPRD

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