• Viernes, 31 Mayo 2019 a las 15:58:00

MENSAJE DEL DIPUTADO ANTONIO ORTEGA MARTÍNEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA

El anuncio del Presidente Trump aporta ingredientes a lo que parece ser la “tormenta perfecta” que se está construyendo sobre México y cuyos efectos serían catastróficos.

MENSAJE DEL DIPUTADO ANTONIO ORTEGA MARTÍNEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA, RESPECTO A LAS AMENAZAS DE IMPOSICIÓN DE ARANCELES A MÉXICO DESDE ESTADOS UNIDOS “SI NO SE RECUPERA AL PAÍS DE LOS CÁRTELES DEL NARCOTRÁFICO, Y DETIENE LA MIGRACIÓN ILEGAL”.

 

El anuncio del Presidente Trump aporta ingredientes a lo que parece ser la “tormenta perfecta” que se está construyendo sobre México y cuyos efectos serían catastróficos.

 

Solo falta para nuestra desgracia, que se confirme la predicción meteorológica de que habrá un promedio de huracanes y tormentas más grandes que lo histórico, que podrían poner en serios aprietos, temas en estados cercanos a las costas que pudieran ser afectados. Es decir, la “tormenta perfecta” sobre el país se avecina, y la conclusión de eso sería una recesión económica.

 

Las tormentas políticas como las que tenemos enfrente no aparecen de la nada, se van construyendo por negligencia, por errores; a veces por decisiones de carácter interno, y también por factores externos.

 

Creo que lamentablemente enfrentamos a un Presidente Trump que está frente a un proceso electoral difícil para él, complicado para su pretensión de reelección, y hay sobre el escenario norteamericano, varios temas de carácter electoral, uno de ellos es el de migración ilegal.

 

Por lo tanto, estamos frente a un Presidente que está queriendo resolver sus necesidades político-electorales a costa de la economía de su vecino, México, y –desde luego- a costa de la economía de sus propios ciudadanos norteamericanos, porque una decisión como la de un aumento progresivo de aranceles que llegaría en octubre a 25 por ciento, no solo afecta las exportaciones mexicanas (que tendrían un golpe fantástico) sino que afecta a la economía de los ciudadanos norteamericanos porque en automático, verían elevados los precios de muchos de los productos que consumen y que son exportados desde México.

 

Esto de la “tormenta perfecta”, insisto, obedece a factores de todo tipo.

 

El Presidente (Andrés Manuel López Obrador) ha polarizado la vida interna y política del país, él encabeza un país dividido, su política de confrontación interna lo ha debilitado y hoy reclama “unidad nacional”, y hoy reclama que México debe responder al unísono, que México debe actuar en unidad.

 

Y yo estoy de acuerdo. Estos son momentos en los que México debería actuar de manera unificada; pero se requiere que el Presidente del país actúe con más sensatez, con más responsabilidad, y se desprenda de ese comportamiento prepotente, egoísta y se disponga a escuchar la voz de sus cercanos que tenga la suficiente disposición a escuchar la voz también de sus críticos y sus opositores, y finalmente se convierta él en un Presidente de todos; pero no lo hará si solo le interesa una parte de la sociedad mexicana y tiene un desprecio, una oposición permanente contra otra parte de la sociedad  a la que acusa de mil cosas.

 

Creo que el Presidente tiene que entender cuáles son las reglas comerciales internacionales y las reglas de la diplomacia internacional que tiene que aplicar en este caso.

 

La carta, finalmente es una carta de propósitos que marcan una conducta que ya conocemos al Presidente. Es una carta demagógica, es una carta que no fija con claridad una posición.

El Presidente creo que tiene una tarea inmediata –y todos los mexicanos- y ahí todas las fuerzas políticas, las cercanas a él y las críticas y opositoras como nosotros, como el PRD, no pongamos en riesgo la aprobación del Tratado México-Canadá-Estados Unidos.

 

Creo que hay señales de que el parlamento canadiense; el parlamento mexicano, tienen absoluta claridad, disposición y condiciones políticas para sacar el acuerdo.

 

Quizás en Estados Unidos los demócratas que han entendido también el tema electoral y que el T-MEC pudiera ser un recurso que ellos utilicen para debilitar al Presidente puedan poner en duda y, quizás hasta en riesgo, que sea aprobado en el Congreso norteamericano.

 

Sin embargo, los votos que necesita Trump para que sea aprobado, van a ser obtenidos de diputados demócratas que están muy presionados por sus electores que respaldan al tratado comercial que está por firmarse.

 

Entonces, creo que lo primero que tenemos que considerar es construir las condiciones para aprobar el Tratado de Libre Comercio en México, y que ojalá en Canadá (que todo indica que no hay dificultades y que Estados Unidos las pueda rebasar y las consiga, y se apruebe.

 

En segundo lugar, el Presidente no tiene que andar ni con bravatas ni con humildades que más bien parecen debilidades. Eso de que: “No responderemos ojo por ojo y diente por diente”, en la diplomacia eso no se estila.

 

El Presidente dice que él privilegia la política; pero ¡cómo se atreve a decir que privilegia la política, si lo que en México lo que menos privilegia es el diálogo, la política, la concertación y la negociación!

 

Es decir, el Presidente está actuando bajo el famoso dicho de que “es candil de la calle y oscuridad de su casa” ¿quién va a creer al Presidente que privilegia la política para resolver las controversias y las diferencias si lo que menos utiliza es el diálogo, la disposición a escuchar?

 

El Presidente ahí es demagógico, por eso su carta suena más a demagogia que a una pretensión clara.

 

Creo que el Presidente debería tomar tres medidas:


1.- Hacer todo lo necesario para aprobar el tratado.

2.- En temas comerciales no hay otra medida más que responder exactamente igual que Trump está haciendo. Si él nos fija 5% de aranceles, no tenemos otra: Nosotros debemos fijar 5% de aranceles de todas las exportaciones norteamericanas desde México. No hay manera de evitarlo.

Y si Trump eleva los aranceles el próximo mes, el gobierno mexicano debe hacer exactamente lo mismo, no hay manera de evitarlo y creo que es la mejor forma de sentar al Presidente a la mesa a dialogar. La dignidad de la que habla López Obrador se comprueba en hechos como estos.

3.- Me parece que el gobierno de México ante el comportamiento de Trump, debiera ampliar su comercio exterior con otros países, estratégicamente con los chinos.

 

Creo que México debería responder con dignidad; pero con firmeza. Si nos malinterpretan el tono con que López Obrador pretende responder nos van a hacer pedazos.

 

Creo que responder a Trump en las mismas condiciones y abrir la posibilidad de diversificar nuestras relaciones comerciales (particularmente con los chinos) sería la respuesta más contundente que pudiéramos darle al Presidente Trump.

 

Sobre la condicionante de combatir al crimen organizado, son las locuras de un Presidente norteamericano esquizofrénico, demencial. Él sabe que el problema de la migración es mundial, un problema de generación de riqueza que se concentra en pocas manos, que ha condenado a pueblos y a sociedades prácticamente enteras, a la miseria y la pobreza y que ven la única manera de sobrevivir emigrando de sus países.

 

La migración no se resuelve poniendo muros ni aranceles al comercio para proteger a los productores nacionales.

 

De igual manera, el narcotráfico no se resuelve poniendo aranceles, es como si nosotros dijéramos: “Señor Presidente Trump, si en un mes no termina con las decenas de millones de adictos a estupefacientes en los Estados Unidos, nosotros tomaremos medidas y represalias”.

 

¿Cómo se va a resolver el problema del narcotráfico si los EU no resuelven el problema de sus adictos, de sus adicciones?

 

Nosotros tenemos un problema de que, como somos frontera y paso a los EU, el mercado de la droga es tan extraordinario, tan lucrativo que toda la droga que proviene de Sudamérica, pues los narcos mexicanos la han visto como el negocio más productivo en la historia económica en el mundo y son las locuras del Presidente; pero él está hablando no a los mexicanos, está hablando a los electores norteamericanos que son los que le preocupan ¡claro! El narcotráfico ya se convirtió en un problema de salud: cientos de miles mueren anualmente por sobredosis de drogas y eso le pega a la sociedad norteamericana que exige al gobierno que lo resuelva, y el gobierno de Trump con una desfachatez, una ignorancia y un cinismo absoluto, atina a pensar que con ampliar los aranceles va a resolver el problema de las adicciones. Eso no se resuelve así.

 

Insisto: El Presidente (Trump) está tomando estas medidas para la campaña electoral de los Estados Unidos.

 

Entonces, tenemos lo de migración, lo de las drogas y esperemos que en los próximos días no aparezcan los temas de la campaña norteamericana que el Presidente quiera resolverlas con bravatas y declaraciones que está tomando contra México y nosotros no podemos mostrarnos con debilidades.

 

No queremos confrontarnos con un gigante como son los Estados Unidos; pero tenemos que responder con dignidad, con visión estratégica y con unidad; pero esto de la unidad el Presidente López Obrador lo tiene que resolver aquí dejando de confrontar a la sociedad norteamericana.

 

oooOooo

 

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