• Domingo, 31 Marzo 2019 a las 17:45:00

MENSAJE DEL DIPUTADO ANTONIO ORTEGA MARTÍNEZ, CON RELACIÓN AL RIESGO EN EL QUE SE ESTÁ PONIENDO A PEMEX CON LAS DECISIONES QUE SE TOMAN DESDE EL GOBIERNO FEDERAL.

Hace unos días, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, dio a conocer que, para la obsesiva refinería de “Dos Bocas”, no habría licitación pública sino que se reduciría a una invitación a empresas reconocidas para tratar de evitar con esto, la corrupción

MENSAJE DEL DIPUTADO ANTONIO ORTEGA MARTÍNEZ, CON RELACIÓN AL RIESGO EN EL QUE SE ESTÁ PONIENDO A PEMEX CON LAS DECISIONES QUE SE TOMAN DESDE EL GOBIERNO FEDERAL.

 

Hace unos días, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, dio a conocer que, para la obsesiva refinería de “Dos Bocas”, no habría licitación pública sino que se reduciría a una invitación a empresas reconocidas para tratar de evitar con esto, la corrupción, el tráfico de influencias, aprovechar la experiencia de las mejores empresas constructoras de refinerías y que serían invitadas las mejores del mundo.

 

Esa fue la argumentación, lo que nos vendieron a todos los mexicanos para justificar una ilegalidad que tiene que ver con no hacer una licitación pública, un concurso transparente que pudiera garantizar quién es la mejor opción para la construcción de esta refinería.

 

Pero esta obsesión de construir Dos Bocas, que no tiene ninguna lógica económica, no tiene rentabilidad social, que generó en el más alto nivel de las negociaciones políticas una confrontación entre el Subsecretario de Hacienda, (Arturo) Herrera; la Secretaria (Rocío) Nahle y el propio Presidente de la República.

 

Y resulta ahora que se ha filtrado en medios que la secretaria Nahle ha designado -con oficio de por medio- y ha comunicado al director de Pemex que el señor Leonardo Cornejo Serrano (subdirector de Proyectos de Pemex Transformación Industrial, PTI ) sería el titular para dirigir la obra de construcción de la refinería de “Dos Bocas”, y –lamentablemente- para los propósitos que el 18 de marzo pasado acompañaron el anuncio, este señor Cornejo Serrano forma parte de la trama orquestada porOdebrecht en México para conseguir contratos mediante los famosos sobornos y los moches que una empresa con una imagen tan deteriorada como Odebrechtinstaló como una práctica profesional, como una cultura para el desarrollo de sus planes y proyectos.

 

Odebrecht, desde el 2009 está en México participando con Pemex y hay infinidad de evidencias –particularmente del período de (Emilio) Lozoya- que se le entregaron contratos y en todos ellos, cuando menos se tiene información documentada de que en los tres más importantes contratos, Leonardo Cornejo Serrano aparece con su firma compartiendo compromisos y responsabilidades.

 

Este personaje ha sido coordinador de proyectos de modernización en Pemex, uno de los contratos que se le entregaron a Odebrecht; un segundo contrato tiene que ver con la modernización de las refinerías de: Madero, Tula, Minatitlán, Salina Cruz y Cadereyta. En un primer contrato de 1 mil 436 millones de pesos para acondicionar la refinería de Miguel Hidalgo (Tula, Hidalgo); otro contrato de 1 mil 800 millones de pesos para el aprovechamiento de residuales en Salamanca (Guanajuato) y en Salina Cruz (Oaxaca).

 

Estamos hablando de cerca de cinco mil millones de pesos que se entregaron en tres contratos solamente a Odebrecht y en donde participó como personaje activo, como personaje influyente, este señor de nombre Leonardo Cornejo Serrano que ahora aparece como el posible titular para dirigir la obra de “Dos Bocas”, lo que pone en entredicho absolutamente, la mención de la secretaria de Energía y del propio presidente de que el sello que distinguiría a “Dos Bocas” sería una obra que cumpliría los montos y presupuestos establecidos, que se construiría en el tiempo que se ha ofrecido y que participarían las mejores y más experimentadas empresas, lo que dejaría fuera a la corrupción, a la modificación presupuestal y al alargamiento de los plazos.

 

Pero en este tema -que no es menor- hoy están también puestas en evidencia dos de las empresas que se mencionaron: la estadounidense Bechtel; y la italo-argentina Techint, involucradas igualmente en serios problemas de corrupción que están siendo exhibidos en tribunales.

 

A finales de los 90, en México para un contrato de modernización y actualización del complejo Cantarell, un complejo que significó para el país producción de petróleo crudo a niveles históricos que permitieron ingresos fiscales para el país, para los estados y municipios de manera extraordinaria, Bechtel supervisaba (como administrador general de todas las empresas contratadas para este esfuerzo de Cantarell), y resulta que prácticamente Pemex tuvo que pagar doble costo, pues los presupuestos se multiplicaron al cien por ciento excediendo los costos, elevándose el tiempo de entrega de los trabajos, y de la entrega de la obra con un desempeño desastroso que pone a Bechtelcon antecedentes en México de una empresa ineficiente, de una empresa incapaz de poder cumplir convenios y contratos. Repito: Dejó en México una mala imagen.

 

Pero además, participó en el gasoducto de “Los Ramones” (Atraviesa los estados de Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro y transporta 1,430 millones de pies cúbicos diarios de gas natural a lo largo de 854 kilómetros. Tuvo un costo de 1,200 millones de pesos y estuvo a cargo de un consorcio conformado por Arendal, Odebrecht y Techint), también con antecedentes que la dejan con una mala imagen y un mal prestigio, y Petrobras, la empresa brasileña que es la principal dañada por lo que significó Odebrecht en América Latina la tiene ubicada prácticamente en muerte civil.

 

Para PetrobrasOdebrecht está condenada a nunca poder volver a recibir un contrato; pero nos enteramos en tribunales de los Estados Unidos –particularmente Nueva York- está demandado Paolo Rocca, uno de los principales dueños y directivos deTechint, la otra empresa presentada (por la secretaria de Energía) como firma profesional, capaz, una de las mejores del mundo y sin antecedentes de corrupción que le garantizan -según Rocío Nahle- por qué una designación de estas cuatro empresas presentadas (la estadounidenseBechtel con la ítalo-argentina Techint y la australiana Worley Parsons con la estadounidense Jacobs, mientras que en solitario van la estadounidense KBR y la francesa Technip), podrían asegurar cero corrupción en la construcción de la refinería “Dos Bocas”.

 

Este señor (Paolo Rocca) está acusado de dar información falsa a los accionistas deTechint y esta información falsa permitió que, en la bolsa de valores, sus acciones fueran capitalizadas a partir de que esta firma dio “moches” y sobornos para obtener obras en Argentina y Venezuela, particularmente en el gobierno de los Kirchner (Néstor y Cristina), y de (Hugo) Chávez; y con esto, valorizar en la bolsa de Nueva York el precio de las acciones de esta empresa.

 

Ahora que ha sido descubierto el fraude a los accionistas, ha sido demandado el dueño principal, los principales directivos y hay un desplome -evidentemente- de las acciones en Nueva York.

 

Estas dos empresas -las dos que fueron avaladas por Nahle y por el presidente López Obrador- están bañadas de fraudes, de engaños, de corrupción, lo que echa por debajo el ofrecimiento presentado por el presidente el 18 de marzo.

 

Creo que estos datos, y más que empezarán a surgir con toda seguridad en los próximos días y semanas porque en el mundo del petróleo hay una manifiesta inconformidad, reclamo y rechazo porque se rompieron reglas internacionales para la construcción de estas obras, y una fundamental es el concurso público, transparente que permita que  empresas de todo el mundo elaboren planes, presenten proyectos, digan presupuestos y plazos para la terminación con márgenes de calidad aceptables de esta obra.

 

Y las filtraciones van a seguir.

 

Yo creo que lo conveniente sería, de nueva cuenta, hacerle el llamado a la secretaria de Energía pero particularmente al presidente López Obrador que, para evitar suspicacias, desinformación, guerra sucia entre las empresas, lo mejor sería un concurso público, transparente, sostenido por la normatividad internacional, con testigos de honor como la OCDE que garantice que la decisión de qué empresa construirá –si es que finalmente no hay ninguna otra opción- “Dos Bocas”.

 

La información que estamos proporcionando solo confirma un dato: “Mexicanos contra la Corrupción” anunció que –con base en datos de Compranet- en los cien días de gobierno de López Obrador, prácticamente tres cuartas partes de los contratos (75 por ciento) han sido asignados por designación directa y apenas una cuarta parte ha tenido concursos; o son asignaciones directas o invitaciones restringidas pero en todas ellas se ha despreciado el mecanismo más transparente y utilizado en el mundo que son los concursos con convocatoria pública y abierta.

 

Me parece que este es un tema que está ya situándose en un grado de riesgo que pone en entredicho los compromisos contra la corrupción, contra el influyentismo, contra los moches y los sobornos.

 

Y por lo tanto, creo que sumado esto al anuncio de los despidos en Pemex, se ha hablado de que habrá un recorte al presupuesto (en el menor de los casos de 300 mil millones de pesos, aunque otros observadores hablan de que será de 500 mil millones de pesos en tres anuncios), creo que va a pegar de manera determinante a Pemex.

 

Hay un programa que tendrá como efecto inmediato la separación laboral de casi 20 mil trabajadores de Pemex y, por lo tanto, creo que es conveniente que, en comisiones de Energía y de Presupuesto, pueda ser invitada la Secretaria Nahle a dar una explicación de la profundidad de los efectos de los recortes en Pemex y, sobre todo, que dé una explicación de por qué concursos tan importantes como los que se anuncian, se hacen por la vía de la designación desechando el método más transparente que son los concursos públicos.

 

Igualmente, consideramos lamentable el trascendido dado a conocer por The Wall Street Journal sobre la renuncia de los Consejeros Independientes (del Consejo de Administración de Pemex), que jugaron durante algunos años, un papel preponderante en la toma de decisiones de Pemex; actores fundamentales en el plan de negocios de Pemex, esfuerzos muy importantes que pretendían sacar a Pemex de la crisis.

 

Creo que el presidente López Obrador tiene una reacción equivocada. La renuncia no es tan voluntaria como dice, sino que es parte de las presiones y los amagos para que finalmente, tenga control casi total sobre Petróleos Mexicanos.

 

La información que se ha dado a conocer, es que tres de ellos se abstuvieron en una decisión del Consejo de Administración. Uno votó en contra y, a pesar de eso, el Consejo de Administración –particularmente el director de Pemex- continuó con la decisión tomada haciendo a un lado la decisión de los consejeros.

 

Creo que la reacción de las calificadoras va a ser delicada, ellos saben el importante papel que juegan estos órganos autónomos, en este caso los Consejeros Independientes. Mala noticia para México y para Pemex.

 

 

 

 

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