• Miercoles, 18 Noviembre 2020 a las 19:37:00

POSICIONAMIENTO DEL GPPRD, EN VOZ DE LA DIPUTADA MÓNICA BAUTISTA RODRÍGUEZ, RESPECTO AL DICTAMEN PARA REFORMAR EL SISTEMA NACIONAL DE CUIDADOS.

Las actividades que se desarrollan normalmente para cuidar a las personas que lo necesitan en los hogares es atribuida principalmente a niñas y mujeres que, sin el reconocimiento de que este es un trabajo socialmente útil, lo desempeñan en detrimento del ejercicio de sus derechos y, evidentemente, en la mayoría de los casos, sin remuneración alguna.

 

POSICIONAMIENTO DEL GPPRD, EN VOZ DE LA DIPUTADA MÓNICA BAUTISTA RODRÍGUEZ, RESPECTO AL DICTAMEN PARA REFORMAR EL SISTEMA NACIONAL DE CUIDADOS.

 

 

Con su venia, diputado presidente.

 

Las actividades que se desarrollan normalmente para cuidar a las personas que lo necesitan en los hogares es atribuida principalmente a niñas y mujeres que, sin el reconocimiento de que este es un trabajo socialmente útil, lo desempeñan en detrimento del ejercicio de sus derechos y, evidentemente, en la mayoría de los casos, sin remuneración alguna.

 

Es por ello que el dictamen que hoy presenta la Comisión de Puntos Constitucionales reviste de una particular importancia.

 

No sólo se trata de la visibilización de actividades que no se consideran como útiles a la sociedad y dignas de remuneración, como hasta hace poco eran las desarrolladas por las y los trabajadores del hogar, sino que constituye un paso más en el reconocimiento de la importancia de todas aquellas labores que, en beneficio de la sociedad, llevan a cabo las mujeres y cómo el Estado debe incidir, de manera decidida, en la asunción de estas funciones a fin de garantizar a las niñas y mujeres de nuestro paí, la igualdad en el ejercicio de sus derechos y de sus libertades.

 

Debemos avanzar en la construcción de un sistema de cuidados que atienda las necesidades especiales de las personas con discapacidad, las niñas y niños, así como las y los adultos mayores, en cuyo caso, por ejemplo, la edad de inicio de una discapacidad o un deterioro funcional significativo en México es a los 74 años en promedio.

 

Sin embargo, debemos señalar que menos del uno por ciento de las personas mayores en situación de dependencia residen en alguna institución pública o privada y el resto siguen en su domicilio recibiendo cuidados por parte de la familia, en cuyo caso el 70 por ciento de los cuidadores son mujeres.

 

En México, hay 42 millones de personas que requieren algún tipo de cuidado; 33 millones son menores de 15 años y 9 millones son adultos mayores de 65 años, de acuerdo con las cifras del Consejo Nacional de Población.

 

Este organismo ha proyectado que, para el 2030, las personas dependientes en nuestro país serán alrededor de 45.3 millones y para 2050 ascenderán hasta 51.4 millones.

 

Es por ello importante recordar que, actualmente el 52 % de los hogares urbanos mexicanos que tienen al menos un integrante en condición de dependencia, según la Encuesta Laboral y de Corresponsabilidad Social 2012 del Inegi.

 

Es por ello que nuestro país no puede quedar a la saga de la garantía institucional del derecho a un cuidado digno y al reconocimiento de los derechos laborales de las personas que lo desarrollan.

 

Con esta reforma avanzamos para visibilizar el derecho al cuidado como un derecho fundamental reconocido en el país. Es algo urgente debido a que, en el país, las familias gastan alrededor de 34 mil millones de pesos en atención hospitalaria, sin que tengan ningún apoyo por parte del Estado.

 

En este sentido, las cuidadoras y cuidadores, al no contar con un reconocimiento oficial, tampoco tienen acceso a la capacitación especializada para brindar un cuidado eficiente.

 

Expertos han señalado que “…necesitamos crear modelos para pasar de un cuidador obligado por las circunstancias al cuidador empoderado con capacitación, remuneración y reconocimiento. De una política para salir del paso, a una política formal y estructurada, a la vez que se perfila una institución de cuidados universal que coordine servicios y derechos que pueda dar respuesta a la demanda…”

 

El Sistema Nacional de Cuidados distribuye la responsabilidad entre las y los integrantes de la sociedad y el Estado, que contribuirá a la construcción de elementos para el crecimiento económico y uno de ellos es la incorporación de las mujeres al mercado del trabajo, lo cual resulta imprescindible.

 

Siempre habrá un trabajo no remunerado de las mujeres, sobre todo al interior de las familias. Sin embargo, resulta indispensable y necesario visibilizarlo para que cada vez sean menos las mujeres que se queden fuera del mercado de trabajo por quedarse a desarrollar labores de cuidado, como el cuidar niños, niñas, personas enfermas, adultos mayores dependientes o personas con discapacidad.

 

Se requiere una política de Estado porque las mujeres no pueden seguir abandonadas, como lo han hecho durante toda su existencia. En este momento, el reconocimiento de su derecho a la educación, al trabajo, a la participación política, al esparcimiento, implica una responsabilidad de Estado que debemos asumir de manera inmediata.

 

Adicionalmente, en el Grupo Parlamentario del PRD estamos convencidas y convencidos de que haciendo visibles las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres en nuestro país, contribuiremos de manera decidida en la disminución de la violencia de género, ya que continuamos actuando como si ésta estuviera aislada de la desigualdad laboral entre mujeres y hombres.

 

Es por ello menester recordar que el trabajo no remunerado que las mujeres desarrollan en el hogar, las coloca en relaciones de subordinación y dependencia, limita sus oportunidades e impide que muchas superen las condiciones de vulnerabilidad socioeconómica en las que se encuentran.

 

Esta reforma, definitivamente, incidirá en la disminución de la violencia contra las mujeres ya que se tenderá a la disminución de las relaciones desiguales de poder al interior del hogar, asimilada en la división de las tareas por sexo, entre actividades remuneradas fuera del hogar y las no remuneradas que se hacen a su interior; entre el hombre proveedor y la mujer cuidadora.

 

En este sentido, nos parece que avanzamos en la dirección correcta para, por fin, garantizar a las mujeres mexicanas condiciones de vida digna, sin violencia y en igualdad.

 

Por todo lo anterior, el Grupo Parlamentario del PRD votará a favor del presente dictamen, con el convencimiento pleno de que la defensa de los derechos de las mujeres y la atención de las personas con necesidad de cuidado digno nos conducirá a ser una sociedad más justa e igualitaria.

 

Es cuanto, diputado presidente.

---oo0oo---

 

  •        
    							    

    "PND 2019-2024 Crítica y propuestas alternativas"